viernes, 11 de septiembre de 2009
Quiero aclarar que toda la música y personajes de saint seiya, así como logotipos de anime usados en este blog y en los fics, pertenecen a sus respectivos autores, yo los he usado sin ningún afán de lucro, son únicamente historias escritas por una fan, para q otros fans las lean.



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Saving Me (Parte 1)

Intérprete: Nickelback

 

Pasaron algunos días desde que Sila y Aioros partieran rumbo a Creta, el entrenamiento de Hitsugi continuaba, las aprendices más jóvenes habían dejado de burlarse de ella sorprendidas de que a pesar de ser mayor, en menos de veinte días había alcanzado el nivel que a ellas les tomara un par de años, ahora comprendían por que era especial. Una noche como cualquiera, después de que Hitsugi terminara en segundo lugar en un minitorneo del campamento, Ángelo dio por terminado el entrenamiento y les ordeno a las chicas retirarse, cada una se dio un baño y luego se fueron a dormir, pero Hitsugi prefirió salir a dar un paseo por el coliseo para relajarse, se sentía algo sola desde que su amiga Sila se había ido, recién llegaba a la arena de combate donde solía practicar cuando una mano se posó en su hombro, ella se quedó petrificada esperando un regaño, pero solo escuchó “Sígueme” y su maestro se adelantó unos cuantos pasos y ella lo siguió en silencio, llegaron a un claro detrás del campo de entrenamiento, desde el que podían ver la hermosa luna menguante, había unas rocas cerca de los árboles y el italiano se sentó, le hizo una señaa su alumna para que se sentara junto a él y esta obedeció.

 

- Felia me preguntó hoy si estás lista ¿Qué crees que debo decirle? -

- La verdad... – dijo tímidamente.

- Y según tú ¿cuál es la verdad? Llevas apenas un poco más de dos semanas bajo mi tutela, recibí una niña de la ciudad, de buena condición económica, que a mi parecer no debía estar aquí y se me ordenó convertirla en una guerrera de élite ¿Crees que estés lista? -

- No... – dijo con algo de pesar.

- ¿Qué crees que te diferencia de las demás aprendices? ¿Porqué no me cuentas tu historia? Dime como llegaste aquí -

- Unos días después de que ustedes regresaron aquí Felia me buscó en el dormitorio me contó que ahora era la matriarca y que las estrellas le revelaron que yo era la elegida para ser amazona de Escorpión, me advirtió de los peligros, Milo ya me había hablado un poco de eso, pero creo que su causa es noble y si puedo ayudar aunque sea un poco no tengo razón para negarme, además eso me daba una pequeñísima oportunidad de estar con Milo... pero después de estos días entendí realmente lo pequeña que es... él será mi maestro, tal como tú, lo nuestro no podrá ser hasta que yo tenga mi armadura y aún así el deber siempre estará en primer lugar... -

- Sí lo que querías era estar con el bicho ¿Porqué aceptaste un arreglo como este que pone tu vida en riesgo? Es absurdo, a mi modo de ver solo pierdes, era más fácil verlo a escondidas -

- Lo sé, pero no me parece que pierda, es decir... yo era la chica de la vida normal y tranquila que de pronto tiene que convertirse en guerrera súper poderosa o mejor dicho súper cósmica – rió un poco pero el malhumorado caballero la miró con seriedad – ehmmm... bueno, como sea, eso es lo que me diferencia de las otras aprendices, yo no soy huérfana, no tengo una trágica historia, no supe de la existencia de los caballeros de Atena hasta hace un mes y no he vivido exclusivamente para practicar artes marciales y usar mi cosmos, ni siquiera me he acostumbrado totalmente a la máscara todavía y la vedad es que el ver a Milo terminó siendo un extra en todo esto, como ya dije antes, me siento honrada de ayudarles a salvar el mundo, no tanto porque crea todo eso del destino y la elegida, si no porque defender la vida en la tierra me parece la mejor de las causas... -

- ¿Sabes que vivimos tiempos de paz? La próxima guerra será dentro de unos doscientos años **O talvez no... pero eso deseo**  -

- Lo sé pero están tratando de revivir la orden de amazonas que peleará en esa guerra y según entendí cada poseedor de la armadura entrena a su sucesor en el caso de los dorados... -

- Regresa a las barracas – se puso de pie y le dio la espalda – empaca tus cosas, mañana abandonarás el campamento antes de que comience el entrenamiento con mis alumnas. -

- ¿Qué? ¿Por qué? -

- ¿Crees que la Matriarca espera que responda sus preguntas hasta que se me de la gana? Ya he dado mi opinión, así que abandonarás esas barracas para siempre -

 

Prison gates won't open up for me

Las puertas de la prisión no se abrirán para mí

On these hands and knees I'm crawlin'

Sobre estas manos y rodillas avanzo lentamente

 

- Pero obtuve el segundo lugar, no puedo ser tan mala -

- ¿Discutes mi orden y mi criterio? – la miró enfadado.

- Pues si, – se sorprendió así misma de su atrevimiento, Ángelo podía llegar a ser aterrador enfadado – requiero una explicación. – Dijo sin amedrentarse aunque por dentro suplicaba por su vida.

- JAJAJA Precisamente por eso te vas – ella estaba muy confundida y él lo notó a pesar de la máscara - ¿sabes cuantas personas me han enfrentado y sobrevivido? – un leve temblor recorrió a la amazona desde los pies a la cabeza.

- Esto... – se detuvo porque en verdad no supo responder

- Solo alguien que viva de Aries hacia arriba... -

- ¿Eh? – susurró aún más confundida y su maestro sonrió.

- La mocosa que yo educaba dejará de existir en este momento, - movió su mano y ella subió la guardia y se preparó para defender su vida, el rió y bajó la mano pero ella mantuvo su postura defensiva - Normalmente pienso que el segundo lugar solo es ser el primer perdedor, si no llevaras menos de tres semanas aquí para mí serías una aprendiz cualquiera, pero la chica que te ganó ha entrenado aquí casi cuatro años bajo la tutela de Shaina de Aries y la mía, déjame decirte una cosa, lo que te diferencia de las otras aprendices no es tu edad y tal vez tenga algo que ver con la orfandad pero no es lo principal, la diferencia es que ellas están aquí porque no conocen otra cosa o no tuvieron opción y el principal objetivo de la mayoría es ser la mejor para ganar una armadura y un lugar en la orden, en cambio tú viniste a ayudar y estás aquí por que así lo elegiste, pudiste quedarte con la vida tranquila y cómoda que tenías pero la rechazaste por un bien mayor, no un bien propio, obtuviste el segundo lugar y has progresado de este modo porque tienes una voluntad dorada – le tendió la mano con una gran sonrisa – por cierto que has tenido una buena reacción, si te hubieras cubierto o asustado te habría dado una paliza y te hubiera enviado con los soldados – ella tomó su mano con algo de timidez – bienvenida Hitsugi, aprendiz de amazona de Scorpio, a partir de mañana entrenarás en la octava casa y eso es otra cosa que te diferencia de tus jóvenes ex–compañeras, la mayoría de ellas, tal vez todas, se pasarán la vida deseando que un caballero dorado las tome como aprendices y más de la mitad no obtendrán ni una armadura de plata -

- Tú eres un caballero dorado – dijo ya calmada y alegre – el guardián de la cuarta casa y eres su maestro -

- Sí pero ninguna es mi aprendiz y lo que han hecho aquí no es entrenamiento, es apenas un burdo calentamiento ¿qué saben ustedes de la naturaleza del cosmos y del séptimo sentido? -

- ¿séptimo? -

- Exacto, en estos campos se decide quien es realmente digno de recibir el verdadero entrenamiento de caballero y quien solo será soldado, no todos pueden aprender a manipular el cosmos y a llegar más allá de sus propios límites, se dice que los santos de Atenea pueden romper la Tierra con una patada y destrozar estrellas en su puño – le habló con gran orgullo – son capaces de enfrentar a los Dioses para proteger a la humanidad, así que antes de que tevayas debo advertirte tres cosas, la primera es que las cosas se volverán extremadamente duras, la primera prueba que debe superar un caballero o amazona dorada es sobrevivir al entrenamiento – ella asintió emocionada pero comprendiendo la seriedad y gravedad de las palabras del caballero – la segunda es que debes asegurarte de que Milo comprende que su deber es primero y que debe entrenarte con imparcialidad y convertirte en amazona digna y por último que para ganar la armadura deberás enfrentar a tu maestro en el coliseo ante todos y derrotarlo, ese es el modo en el que se ganan las armaduras doradas, excepto la de Virgo y la de Aries -

- ¿Y las de Felia y Shion? -

- Shion solía ser caballero de Aries, la forma de elegir a los regentes no siempre es la misma, deben tener méritos muy especiales y en cuanto a la armadura de Felia, te aseguro que ninguna otra amazona de Atena la ha usado en el pasado y ninguna lo hará en el futuro, pero esa es otra historia totalmente aparte y no soy el indicado para contártela. -

- ¿Significa esto que ya somos amigos? -

- No... significa que eres mi estudiante graduada, los amigos quitan el tiempo y arruinan mi reputación jejeje -

- Muchas gracias... Maestro... pero en cuanto a tu segunda advertencia tengo un problema… - Ángelo la miró interrogante y enarcó una ceja – yo sé que Milo es un noble guerrero, sé que daría su vida por cumplir con su deber pero el amor entre él y yo es algo difícil de ignorar, sé que superará la prueba, pero no quiero que sufra innecesariamente, no tiene que saber que se trata de mí, ayúdame a ocultar mi identidad -

- Me decepcionas – dijo con pesar – creí que eras más inteligente, a mi modo de ver, no sirve de nada que ocultes quién eres, por otro lado es una prueba para ambos, imagina que hay una guerra y alguno de los dos está apunto de morir ¿serías capaz de defender a Atenea y dejarlo morir? ¿Y si fuera al revés? No me contestes a mí, solo busca la respuesta en tu interior, de cualquier modo, si estás convencida de que es lo mejor no es a mí a quien debes pedírselo, si no a aquella que te trajo aquí, yo soy tu superior, pero no soy quien da las órdenes, ni tampoco ella sola, deberás convencer también a Shion de que es lo indicado, ahora ve a dormir, mañana antes del alba te llevaré a verlos y debo volver a tiempo para mi clase así que no quiero retrasos – el caballero se marchó sin decir más.

 

Hitsugi se fue a dormir como se le indicó y se levantó algunas horas antes del amanecer, Ángelo ya la esperaba y sin decir hola siquiera se la llevó por el camino de las doce casas, donde muchos de sus guardianes apenas despertaban pero al tratarse de un cosmos conocido como el de MM no se preocupaban por cerrarle el paso, así llegaron justo al alba al templo principal y se inclinaron ante los dos tronos dorados sobre los que permanecían un imponente Shion y una inexpresiva Felia con la pantera Daya a sus pies, daban órdenes a algunos soldados y los despachaban rápidamente para poder atenderlos, por primera vez Hitsugi notó lo distinta que era la matriarca de su amiga de la universidad, Felia era una chica simpática, dedicada a la música y a vivir su vida libremente, la Matriarca era fría, dura, fuerte y estricta, cuando la conoció en Italia junto con sus “hermanos” todos eran bromistas, divertidos y alegres, todos se entretuvieron un buen rato viéndola pelear con MM pero ahora le sorprendía el increíble respeto con el que el caballero se dirigía a ella, su frialdad al estar sentada en el trono casi daba miedo, parecían ser dos desconocidos y al que conociera como su padre cariñoso y comprensivo parecía un Rey observando el mundo bajo sus pies, tan indiferente que ni siquiera notaba que había alguien a su lado y eso le preocupó ¿acaso ella y Milo terminarían así? Pero luego se preguntó ¿cómo podían ser una familia tan apegada si nunca convivían y cuando lo hacían eran así de lejanos? No sabía como eran los otros pero de su maestro Ángelo podría decir que a lo más los vería a la hora de la cena y siendo así lo más seguro era que rechazaran su petición pero no perdía nada con intentarlo. Su turno de entrevistarse con los regentes llegó rápidamente.

 

Oh, I reach for you

Oh, te busco

When I'm terrified of these four walls

Cuando me aterran estas cuatro paredes

These iron bars can't hold my soul in

Estas barras de acero no pueden contener mi alma

All I need is you

Todo lo que necesito es a ti

 

-¿Aseguras entonces que está lista para entrenar en Escorpión? – Cuestionó la imperturbable Reina.

- Así es – Respondió el caballero arrodillado y sin levantar la cabeza.

- Y tú aprendiz ¿qué puedes decirme al respecto? – Inquirió el soberano.

- No lo defraudaré señor -

- Bien, entonces Ángelo, llévala a la octava casa – ordenó haciendo un ademán para que se retiraran.

- Señor, Señorita, si no les molesta, tengo algo que pedirles – habló la germana antes que el caballero se levantara, Cáncer hizo una mueca.

- Puedes retirarte entonces Ángelo, tienes cosas que hacer. – Le liberó la matriarca. El caballero asintió, se puso de pie y se dirigió a la salida – Por cierto, te toca preparar la cena esta noche – dijo con un tono más amable, aunque solo duró un momento fugaz; el caballero soltó un bufido y continuó su camino, a Hitsugi le pareció ver un fugaz esbozo de sonrisa en los rostros de los regentes – Ponte de pie aprendiz y dinos tu petición – continuó ya vuelta a la normalidad, la chica se puso en pie.

 

La nueva aprendiz de Scorpio eligió cuidadosamente sus palabras haciendo sonar su idea como el correcto proceder pero sus oyentes enarcaron una ceja y pusieron expresión de disgusto, ella trató de presentar la idea de otro modo pero Felia le hizo una seña para que callara, Shion se puso de pie enfadado y la matriarca de inmediato se levantó también poniendo una mano en su hombro, entonces el alto monarca a pesar del gesto de decepción y desdén habló tranquilamente.

 

- Lo que pides es absurdo, una muestra de debilidad tuya y de desconfianza al caballero de Escorpión, eso es una falta de respeto muy grave en este santuario, pero se te concederá para que aprendas a vivir con las consecuencias de tus actos y comprendas lo equivocada que estás – miró a Felia y le señaló que se encargara, la amazona asintió con algo de pesar y él se retiró hacia su despacho ubicado detrás de una enorme puerta.

- Te lo preguntaré una única vez ¿de verdad deseas esto? – habló con severidad.

- Sí, - respondió sin titubeos - hasta que gane mi armadura y solo entonces me sentiré con derecho de decirle quien soy y seré digna de amarle – la expresión de Felia se llenó de tristeza y decepción.

- Que así sea... – bufó molesta - responderás al nombre de Hikari, eres nativa de Nishikawa – hizo una seña a Daya que tomó con su hocico un fino puñal de plata situado en la pequeña mesilla de correspondencia junto al trono y se lo entregó – nadie debe saber quien eres, ya sean amazonas, aprendices o caballeros, nadie sabrá que nos conoces con anterioridad – empuñó el puñal y cortó el largo cabello de la chica de un solo tajo dejándolo a la mitad de su cuello, la joven solo observó como los negros mechones caían al suelo y sintió un escalofrío, Felia recuperó su expresión fría y dura – Has pronunciado tu propia sentencia, si alguien se entera de quien eres antes de que obtengas la armadura serás castigada y si te acercas afectivamente al caballero Milo de Scorpio serás expulsada del santuario y tendrás prohibido cualquier tipo de contacto con él bajo pena de muerte, no tendrás derecho a refutar esta pena, ni oportunidad de salvarte, si eres expulsada de este sacro recinto, la próxima vez que te cruces en el camino de Milo, yo misma tomaré tu vida, antes de que siquiera razones que estás en peligro. -

- ¿Qué? – preguntó escandalizada.

- Son las reglas... – Rugió haciendo temblar a Hitsugi – Si quieres mentir sobre quien eres, tendrás que vivir así, este no es patio escolar, ni un lugar para jugar, tu petición es una grave ofensa contra un caballero dorado que ha peleado varias guerras santas, que ha ido al infierno y retornado, soportando espantosos tormentos, anteponiendo su deber a su felicidad y su vida, aceptando la eterna tortura de su alma, y no solo él, también has ofendido al maestro que te entrenó y te enseñó nuestros preceptos y valores, Ángelo de Cáncer te consideró digna de entrar en las doce casas, te respaldó con su palabra ¿y así le pagas? es una afrenta que no será perdonada fácilmente y que te costará caro, tan caro como tú quieras, si sabes cargar con las consecuencias, conservarás tu vida -

 

El tiempo pareció detenerse para Hitsugi quien no podía creer lo que su supuesta amiga acababa de decirle sin el menor miramiento ¿cómo podía hacer algo así? Le había explicado perfectamente que era por el bien de Milo ¿entonces? Era obvio que esa mujer se daba aires de grandeza seducida por el gran poder del que ahora disfrutaba pero aún así, la pena de muerte era excesiva. Fue entonces cuando su alma se llenó de miedo ¿y si fracasaba? Si no obtenía la armadura, o si alguien la descubría, si no podía evitar abrazar a Milo ¿qué pasaría? ¿En serio serían capaces de matarla? “Milo” repetía una voz en su mente y sentía que el piso bajo sus pies desaparecía y ella caía en un inmenso vacío “Milo... ayúdame” gritaba, pero nadie la oía y entonces su conversación con Ángelo volvió a su mente...

 

Come please I'm callin'

Ven por favor, te estoy llamando

And oh I scream for you

Y oh Grito por ti
Hurry I'm fallin'

Apúrate, estoy cayendo

 

- Puedo preguntar ¿cómo obtuvo su armadura? Y ¿cómo seconvirtió en matriarca? -

- Ya lo has hecho, no sé que objeto tiene pedir permiso, - respondió bastante molesta - no creo que merezcas saber la respuesta a tu primera interrogante y en cuanto a mi cargo… - su expresión cambió por una malvada y sus ojos destellaron tornándose carmesíes - le arranqué el corazón a la matriarca anterior con mis propias manos, - respondió regodeándose, el terror de Hitsugi aumentó junto con su intranquilidad, pero obtuvo su respuesta: sí, era capaz, después de todo. Si el patriarca era su padre seguramente la matriarca había sido la esposa de Shion, la madre de Felia – pero eso no es de la incumbencia de nadie fuera de este recinto, - dijo devolviéndola a la realidad y recuperando el púrpura en su mirada - ahora andando, debo llevarte con tu nuevo maestro, espero que te haya quedado claro lo que acabo dedecirte. – Agregó con fastidio y caminó de prisa hacia la salida como si le molestara la simple presencia de la muchacha.

 

- Totalmente – susurró – **¿cómo pude ser amiga de alguien así? Y peor aún ¿cómo puede alguien tan descorazonada, cruel, despiadada y arrogante dirigir una orden de guerreros que lucha por la justicia y la vida? Ella misma es una asesina ¿cómo entonces pueden quererla tanto los otros caballeros? Milo la adora como su pequeña hermana y habla maravillas de ella, escuché que es la amazona más fuerte pero ¿a que costo...?** - caminó en silencio detrás de Felia que bajó el camino de las doce casas donde cada uno de los guardianes le saludaba inclinando la cabeza con respeto sin interrumpir sus actividades y en cuyos rostros se notaba la duda de quién era ella y porqué la matriarca no se veía feliz - ** no me dejaré intimidar por una tirana como tú ** - pensaba mientras miraba a la mujer de la túnica roja – Matriarca – dijo con voz clara y Felia la miró por el rabillo del ojo – Gracias por aceptar **pero verás que no seré otra de tus víctimas, no se como pero demostraré que no eres el ángel que ellos creen estoysegura que no saben como llegaste al trono o no te obedecerían ciegamente**

 

- No me agradezcas nada, te arrepentirás de esto, pero ya estarde – su voz era fría. Cuando al fin llegaron a la octava casa la condujo a través de la cámara principal hacia una puerta casi oculta en el muro, al entrar vieron dos escaleras, cada una llevaba a un lado diferente del templo através de un pasillo oscuro, le señaló uno de ellos – lo encontrarás mucho más cómodo que las barracas aunque estoy segura que requiere limpieza, deja tus cosas ahí y alcánzame por este otro, pero espérame en la entrada – La joven asintió y desapareció por el pasillo mientras Felia subía las otras escaleras. Llegó a la morada de su travieso hermano donde lo vio removiendo desanimadamente un plato de cereal, con ropa de entrenamiento y con cara de tristeza – Le dije claramente al fumigador que omitiera este templo – dijo cambiando totalmente su tono y su expresión, el caballero la miró y esbozó una media sonrisa desganada.

 

- Hola ¿desayunas? -

 

- ¿Cereal aguado de hace dos horas? – Bromeó - No gracias, saca tu cara larga de ese desayuno que obviamente no vas a comer y ponte presentable – atravesó la sala y entró a la cocina plantándose frente a la pequeña mesa donde “desayunaba” el caballero.

 

- Ya lo estoy – dijo desanimado – pensaba limpiar un poco la casa – la amazona vio todo en orden, tal vez solo con un poco de polvo y un par de platos de cereal hecho pasta en el fregadero.

 

- Eso puede esperar y si fueras un aldeano vagabundo estarías presentable, tienes dos minutos para que yo hable con el caballero dorado de Escorpión – Milo soltó un bufido – tienes una misión – el caballero la miró sin prestarle atención y ella se acercó a él y levantó delicadamente su rostro con su mano – sé que la extrañas, pero tienes un deber que cumplir a menos que prefieras renunciar... – su voz era conciliadora.

 

- ¡Nunca! – Se levantó como resorte – no soy un desertor -

 

- Lo sé – le sonrió con cariño – comprendo tu dolor, de verdad, pero la vida sigue y al final obtendrás la recompensa a tu sacrificio, ahora arriba galán, ve por la armadura y cepíllate los dientes, te queda solo un minuto n_n -

 

- ¿Quién te hizo la jefa? – bromeó mientras corría al baño a asearse y llamaba con su cosmos a su armadura que empezó a cubrirlo mientras él peinaba su larga y azulada melena, Hitsugi apareció en la puerta y Felia le hizo una seña para que se acercara y ambas fueron a la sala – Ya está jefa – apareció como el guerrero que era y tratando de no delatar su estado de ánimo - ¿A quién tengo que mataaaa.... – cerró la boca un poco apenado al ver a la otra amazona junto a Felia que tenía una expresión severa – ¿Buenos Días? -

 

- Él es el caballero Milo de Scorpio y a partir de hoy será tu maestro – la joven enmascarada inclinó la cabeza con respeto – ella es Hikari, trata de convertirla en la nueva amazona de Escorpión – le dirigió una mirada de advertencia – es tu discípula, sabe lo básico para pelear pero nada del cosmos, Ángelo considera que está lista para entrenar contigo, se quedará en del otro lado, avísame cuando esto termine, ya sea bien o mal, ahora me retiro, tengo cosas que hacer – se retiró de vuelta a su templo y el caballero miró a su aprendiz.

 

- Entonces... ¿a quién va a matar? **¿Lo dijo como broma? o… ¿Ella en verdad le ordena ese tipo de cosas? No, no debo dudar, ella es malvada, no Milo, él es un buen hombre, estoy segura que bromeaba…** -

 

- Lo siento, era una broma, no voy a matar a nadie, y pues... mucho gusto, sígueme – bajó a la cámara principal evitando darle la cara pues estaba sonrojado por la vergüenza – muéstrame que sabes hacer -

 

- Si señor – respondió con respeto pero alegre.

 

- No me digas señor, me siento como un anciano y apenas tengo 28 -

 

Tuvieron un pequeño combate en el que el caballero comprobó sus habilidades y luego la envió a arreglar su dormitorio y a instalarse. Hitsugi no cabía de la emoción por haber visto a Milo una vez más, sin mencionar que con su armadura y en acción se veía sublime, se preguntaba las técnicas secretas que le enseñaría y se imaginaba lo grandioso que sería tenerlo a su lado, aunque él nunca lo sabría...

 

El entrenamiento comenzó al siguiente día y a pesar de que Milo era amable ella entendía la advertencia de su anterior maestro, pero lo que más le preocupaba era ver que el caballero había perdido su carisma y su chispa tan especial, quería consolarlo pero aún era una extraña para él y no sabía como acerarse, además estaba el riesgo de que él la descubriera así que tenía que actuar distante, al principio fue sencillo, pero poco a poco un dolor inmenso se fue clavando en su pecho, era una cruel tortura tener a su amado tan cerca y no poder dirigirle siquiera una palabra de amor, solo trataba de convencerse de que por mucho que le doliera era lo correcto.

 

Show me what it's like
Enséñame como es

To be the last one standing
Ser la última de pie

And teach me wrong from right

Y enséñame lo equivocado de lo correcto
And I'll show you what I can be
Y te mostraré lo que puedo ser

 

Por su parte el caballero al principio agradeció que su alumna fuera distante y no le hiciera preguntas, aunque su voz le resultaba familiar de algún modo. Después de algunas semanas se convirtió en algo doloroso pasar tanto tiempo con alguien que parecía evitarlo a toda costa, se había portado como todo un caballero, incluso los demás lo molestaban diciéndole que era el gemelo bueno y preguntándole donde estaba el verdadero Milo, mientras que Shion se sentía orgulloso por que ahora era más centrado y había dejado de acosar chicas, al tiempo que le preguntaba como hacer para que Dohko volviera a ser un respetable maestro pues al fin se había dado cuenta de que estaba algo... desubicado, por todo eso no se explicaba porqué Hikari le huía como a la peste, además entró en una profunda depresión cuando todas las cartas que le había escrito a Hitsugi le fueron devueltas y el mensajero le dijo que en esa dirección no vivía nadie con ese nombre, incluso pidió una licencia para averiguar que había pasado e irla a buscar, Felia se negó cuanto pudopero la insistencia y la desesperación de su hermano terminó por convencer a Shion quien le impuso como condición informarle a su alumna cuál era el motivo de su partida, fue una noticia muy dolorosa para la joven que se convencía cada vez más de la crueldad de los regentes y su falta de corazón, Milo regresó muy mal del viaje, estuvo encerrado varios días en los que ella entrenó sola y con el corazón partido, los otros once caballeros y las dos amazonas doradas visitaron a su maestro, al igual que Felia y Shion, pero ninguno logró animarlo, incluso Camus, su mejor amigo vino desde Siberia, pero al irse, llevaba una expresión preocupada pues el ojiazul incluso había enfermado y Mu lo visitaba diariamente.

 

Ella fue a verlo, le preparó una comida deliciosa y trató de animarlo, consiguió sacarle un par de sonrisas, a él le hacia feliz saber que su aprendiz no lo detestaba pero su condición no mejoró mucho, encima sabía que si seguía así no podría seguir siendo ni su maestro ni un caballero y ella pasaba las noches ahogando su llanto pues podía aliviar su dolor con solo decirle que estaba con él pero eso significaba abandonar su misión y no volverlo a ver nunca, aunque al menos lo ayudaría.

 

Say it for me

Dilo por mí
Say it to me

Dilo por mí
And I'll leave this life behind me

Y abandonaré esta vida detrás de mí
Say it if it's worth saving me

Dilo si vale la pena salvarme

 

Era duro admitirlo pero tenía que escoger entre el bienestarde su amado o el del mundo... aunque tal vez había otra opción... subió decidida al templo principal donde encontró a algunos de los poderosos caballeros dorados preparando la cena, esa humillación solo podía deberse a la mente retorcida de los tiranos que se sentaban tranquilamente en el trono, pero de igual modo eran los únicos que podían hacer algo por Milo, encontró a Felia quien le dijo que no era hora de visita y se fue ignorándola totalmente, lo que la hizo enfurecer, luego se cruzó con Shion quien hizo lo mismo pero a voz en grito le pidió una audiencia alegando que se trataba de Milo.

 

- Habla entonces pero te advierto que es la primera y única vez que tolero este comportamiento... – le advirtió el patriarca - ¿qué le pasa a Milo? -

 

- Está enfermo, pero yo puedo ayudarle, por favor permítame ayudarlo yo... -

 

- ¡Tú nada! – gritó interrumpiéndola y los caballeros en la cocina detuvieron sus labores mirándolos. Shion sonaba molesto pero se notaba que hacía un gran esfuerzo por mantenerse tranquilo, la tomó con brusquedad por el brazo y la arrastró a su despacho deprisa, mientras los otros se preguntaban que pudo haber hecho Hikari, pues nunca le vieron tan furioso – tú decidiste ocultarle la verdad, - dijo apretando los dientes luego de cerrar la puerta de su oficina tras de sí - ya te lo dije, acostúmbrate a vivir con las consecuencias de tus actos, tú pusiste los términos y fuiste quien pidió que fuera así, ahora es tu decisión puedes decir la verdad o callar, sabes a lo que te atienes y yo no tengo porque darte ningún permiso, pero tampoco esperes que abogue por ti, actúa según tu criterio y de nuevo, atente a las consecuencias – sentenció y abrió la puerta – vuelve a tu lugar, mientras no lleves una armadura dorada, está prohibido que llegues más allá de la octava casa sin el permiso de Felia y mucho menos se te permite entrar a estas habitaciones que más que parte del templo, son parte de nuestro hogar, desaparece de mi vista – la joven salió ofendida por el maltrato, y una vez que se alejó lo suficiente, el patriarca salió de su estudio dando un portazo y se marchó hacia el comedor.


Tags: songfic saint seiya, español, Leona Negra, la voz del corazón, 017 1/2, Saving Me - Nickelback, felia

Publicado por Leona_Negra @ 20:30  | Saint Seiya
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 24 de enero de 2012 | 15:33

hey has pensado en subir este fic en fanfiction.net?